Autor: Doctor Francisco Eduardo Diago
Letra:
EL SOTAREÑO
(BAMBUCO)
Hierbecita de la montaña azul
que aromabas la puerta de su hogar.
Ya se fue quien te pisaba
que haces que no te secas?
Se oyen las flautas entristecidas en los trigales,
gimen las brisas de abril en los gramales
porque los ojos de linda espigadera
presto se llevaron la alegría de siembra
y se la llevaron para nunca más volver
ay, para no volver, ay si, para no volver.
Pero el cielo con su palio
de luceros resplandecientes
dicen que el alma, de la zagala
vive con los querubes entre las nubes de la alborada
y que radiosa, surge la virgen diosa,
ya los pastorcillos cuidarán desde su trono
como las ovejas que se amparan al redil
ay, para bien morir, ay si, para bien morir.